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Pitch

Un techo verde se basa en crear una capa de vegetación en las azoteas de los edificios con el objetivo de mejorar el aislamiento térmico.


Descripción

En tu idea predomina la iniciativa:

Eficiencia energética


Si tu respuesta a la pregunta anterior ha sido “Otra”, especifica cuál.


¿Quiénes consideras que serían los principales beneficiarios de tu idea?

Comunidad universitaria UPM


Si tu respuesta a la pregunta anterior ha sido “Otros”, especifica quiénes.


¿Tu idea requiere la implicación en el proyecto de una entidad distinta de las que ya participan (UPM, IBERDROLA, IDAE)? En caso afirmativo, especifica cuál.

Necesitaríamos la contratación de varias empresas para la instalación de los sistemas de riego, filtración y drenaje del agua, así como para implementar una impermeabilización del techado. Además, sería necesario un estudio estructural del edificio para conocer la carga que puede soportar la azotea.


¿Consideras que tu idea podrá ser implementada y tendrá repercusión? ¿Por qué?

El techo verde es una técnica que está siendo utilizada en múltiples países europeos, y que se está comenzando a expandir a lo largo de los EEUU. Es una idea perfectamente viable, que simplemente requiere una adaptación a las características del edificio y a las condiciones climatológicas de cada localización. El proyecto es especialmente viable en el campus sur de la UPM, ya que está compuesto por múltiples edificios con características muy favorables a la implantación de estos techos verdes, como por ejemplo sus techos planos y su poca altura.

Los techos verdes tienen una gran repercusión en las emisiones de CO2 por dos factores fundamentales: primero, aumentar la eficiencia de la climatización del edificio, y segundo mejorar la calidad del aire, ya que estaremos ampliando la “zona verde” del campus.


Describe tu idea en detalle.

El techo verde se basa en la instalación de una capa de vegetación con una membrana impermeable que sirve de aislamiento térmico y que, como su propio nombre indica, se instala en azoteas de distintos tipos de edificios. Esto evita pérdidas de calor o frío que se producen al usar climatización, aunque se pueden hacer más consideraciones a parte de las referidas a estos escapes.

Por un lado, la calefacción suele funcionar a base de combustibles fósiles. Por tanto, si las pérdidas de calor son menores, haremos menos uso de ella y, por consiguiente, de las sustancias contaminantes que la hacen funcionar. Por otra parte, el aire acondicionado no necesita de combustibles fósiles, pero es un gran consumidor de electricidad. En consecuencia, volviendo al punto anterior, si las pérdidas se reducen, el gasto energético se verá disminuido.

Ya hemos hablado de controlar las pérdidas térmicas, pero es conocido el efecto positivo de las plantas en la reducción de la huella de carbono por procesos naturales que no es necesario explicar aquí. Por ello, podemos concluir que hay dos ventajas de peso al implementar un techo verde: reducción del gasto energético y del dióxido de carbono (además de otros gases contaminantes emitidos a la atmósfera).

La mayoría de edificios absorben radiación solar y luego la emiten en forma de calor, haciendo que los centros de las ciudades altamente edificadas tengan temperaturas medias de hasta 4 grados por encima que las correspondientes a sus zonas periféricas. Por ello, el techo verde es una gran ayuda para combatir este efecto puesto que las plantas absorben radiación solar que no será emitida, al contrario que pasaría con un techo de hormigón y cristal.

Con menor relevancia, hay otros beneficios que conviene destacar. La colocación de esta tecnología prolonga la vida útil del techo al añadir una cobertura más sobre las existentes. Además, en caso de que se produzcan lluvias torrenciales, la vegetación ayudaría a la eliminación del agua que se queda en la superficie del techo, reduciendo el riesgo de inundación. Apenas es importante, pero es interesante destacar la barrera acústica que se crea al instalar esta capa aislante. 

El techo verde se empezó implementando en los países escandinavos, donde con el paso de los años ha sido demostrada su eficacia. A partir de ahí, otros países europeos, como Alemania, se sumaron al fenómeno hasta el punto de llegar al 10% de techos verdes en algunos de ellos. Sin embargo, en Estados Unidos la influencia es bastante menor.


Resume qué acciones sería necesario llevar a cabo para implementar tu idea.

Para instalar el techo verde sería necesario tener en cuenta una serie de características estructurales del propio edificio. Para empezar, el techo del edificio en el que se implante esta tecnología debe ser lo más liso posible para reducir al mínimo el deslizamiento de tierra. Además habría que analizar si es posible instalar un sistema de distribución de aguas adicional, que consistirá en una red de tuberías y bombas que lleven el agua a la azotea; el sistema de riego y, en caso extremo de lluvia torrencial, un drenaje de agua.

Otro factor importante sería la instalación de una capa impermeable entre la tierra donde se cultivarían las plantas y el propio techo para evitar las filtraciones de agua de riego al interior del edificio ya que de no ser instalada esta medida sería contraproducente, puesto que en lugar de evitar inundaciones sería el propio techo el que las generaría. Esta limitación sería más de tipo económica que logística.

A pesar de que su instalación conlleva un gasto económico considerable, a largo plazo se podría recuperar la inversión ya que el gasto energético del edificio disminuiría.


¿Podrías cuantificar la reducción de emisiones que aporta tu propuesta?


Si la respuesta anterior es “Sí”, explica cómo y cuánto.

La cuantificación exacta de la reducción de emisiones de CO2 es muy difícil de calcular ya que depende de numerosos factores. Por un lado el CO2 absorbido por las plantas depende del tipo y frondosidad de la plantación y de las condiciones ambientales que la afectan, como las horas de insolación.

Por otro lado, se puede medir el ahorro energético ocasionado por la reducción en la necesidad del aire acondicionado y calefacción que posibilita el techo verde. Por ejemplo, el National Research Council of Canada, realizó un estudio que descubrió que un techo verde puede llegar a reducir la demanda de aire acondicionado (en verano) hasta en un 75%. En concreto esto causa un ahorro en el consumo eléctrico, que conlleva una reducción del CO2 emitido en la generación de dicha electricidad, que tiene una media de 0.385 kg de CO2/kWh.


Añade cualquier información adicional que consideres relevante para tu idea.

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